arriba-jornaleros-9788481362831

El desenlace de la Primera Guerra carlista en 1839, aceleró el proceso de transformación de las comunidades campesinas. La sucesión de medidas tanto agrarias como fiscales que le acompañaron, provocaron importantes cambios en sus estructuras económicas y sociales, de tal manera que, a lo largo de los años centrales del siglo XIX, se fueron diluyendo aspectos capitales que hasta entonces las habían configurado. La respuesta campesina ante los procesos liberalizadores, así como ante la erosión de la costumbre y el abandono de la "economía moral", provocó un incremento sustancial de la conflictividad y de la criminalidad en el mundo rural. No era sino la manifiesta expresión del descontento campesino ante la forma elegida para implantar la revolución burguesa.

http://www.txalaparta.com/

No estamos para bailes rusos - José Miguel Gastón
¡Vivan los comunes! - José Miguel Gastón
ROJOS - Mikel Huarte Alzueta
Euskal matxinada - Andoni Olariaga Azkarate
La matriz de la raza - Elsa Dorlin
Fútbol en el país de los sóviets - Carles Viñas