noticia

Integridad hasta el último aliento

Abaingoardia

Miquel Amorós es un escritor de lo más prolífico. Tomando lecciones de su larga militancia anarquista, ha trabajado distintas perspectivas tanto por encargo como de motu propio, donde más destacan últimamente sus reflexiones entorno al urbanismo y el desarrollismo (aquí en Euskal Herria los últimos en descubrirlo la habrán hecho en su breve intervención en el DVD de AHT Gelditu! Elkarlana contra el Tren de Alta Velocidad), y la historia del anarquismo revolucionario por el otro. Ha dado multitud de charlas en ateneos, Gaztetxes y otros espacios libertarios y antiautoritarios hablando de muchos temas, la mayoría de estas intervenciones de los últimos años han sido recogidas en tres libros: Las armas de la crítica (Muturreko Burutazioak, 2002), Golpes y contragolpes (Pepitas de Calabaza, 2005) y Desde abajo y desde afuera (Editorial Brulot, 2007).

El libro en cuestión tiene muchos paralelismos con otra publicación anterior suya, de 2003 y editada también por Virus, La revolución traicionada, La verdadera historia de Balius y Los Amigos de Durruti, en el que se relataba la crónica de la revolución social que respondió al alzamiento militar de 1936 en una de las regiones de las que más datos se tiene y donde ,más llegó a prosperar, Barcelona, desde otra perspectiva, la de Jaime Balius y el grupo Los Amigos de Durruti en el que participó, su evolución y desarrollo y las discusiones prácticas e ideológicas con el cuadro dirigente burócrata de CNT y FAI, puesto que mientras los primeros defendían la defensa y desarrollo de la situación revolucionaria, los segundos en cuanto tuvieron poder político y fueron parte de él pidieron hacer la Guerra primero, dejando la Revolución para después de la victoria sobre el fascismo.

El nuevo libro de Amorós nos enseña otro escenario de la Revolución Social: Valencia y su región, dirección a Teruel. Para ello estudia a una persona muy importante en ésa época, quien cosechó un gran respeto tanto entre simpatizantes como entre sus enemigos (ya fuesen fascistas como comunistas), José Pellicer, uno de los fundadores y miembro de la Columna de Hierro. Hay que decir que la historia de la Columna de Hierro ha sido tratada en muchas obras, siendo una de las más importantes la Crónica de la Columna de Hierro del recientemente fallecido Abel Paz (Virus, 2001), si bien en éstas obras siempre han destacado los mitos (buenos y especialmente malos), o como en el caso de la obra de Abel Paz, se minimizan en buena medida las polémicas entre los miembros de la Columna y CNT-FAI.

Así, el libro empezará con los primeros años de Pellicer, si bien llega rápido al período republicano y de ahí se llega al asunto central del libro, la Columna de Hierro.

A diferencia de otros enclaves, en Valencia no se tiene un total control sobre los fascistas hasta finales de Julio, primeros de Agosto. Una vez logrado, los anarquistas, que no caben en sí mismos por el éxito y por la desaparición de muchos jefes, empiezan a colectivizar tanto fábricas como terrenos. Con el impulso de extender la revolución social y arrebatarles a los fascistas los territorios obtenidos, los anarquistas valencianos crean milicias con el objetivo de alcanzar Teruel. En esas fechas se forma la Columna de Hierro. En su camino a Teruel van proclamando el comunismo libertario en los pueblos que encuentran al tiempo que los agricultores se dedican a colectivizar las tierras, dejando a los habitantes la gestión tanto de las mismas como del día a día de su localidad mediante asambleas. Pese a todas las carencias que encuentran (de Valencia salen casi sin armas, o son muy viejas, o son las obtenidas de la decomisión de Guardias Civiles y de Asalto que se encuentran por el camino), llegan hasta Puerto Escandón, a unos cinco kilómetros de Teruel.

El verano lo pasan ahí luchando o defendiendo sus líneas, pero enseguida empiezan a preocuparse por la retaguardia de Valencia. El hecho revolucionario que dejaron atrás va retrocediendo y envían algunos compañeros tanto en busca de las armas de las que carecen (y empieza a haber de sobra en retaguardia) y a evitar que caiga en olvido la revolución. Así es como no dudan en hacer visitas a joyerías, bancos y casas señoriales (Nota para Indiana Jones: Indy, lo que encontraste en Iskenderun no era el Santo Grial. El Santo Grial está en Valencia, ¡y José Pellicer lo tuvo entre sus manos!), así como por los juzgados para quemar las fichas de propiedad y policiales, así como intentaron acceder con idénticos propósitos al Ayuntamiento. Estos hechos asustaron a los republicanos burgueses así como a los incipientes comunistas.

Entre amenazas y falsas promesas, consiguen hacerles regresar a Puerto Escandón y surgirá uno de los hechos más relevantes de la guerra, el decreto orden de militarización de las milicias para confluir en el nuevo Ejército Popular. Además, en Noviembre de 1936, huyendo de los combates cruentos de Madrid, el Gobierno de la República se traslada a Valencia con sus despampanantes nuevos cuatro ministros anarquistas, trayéndose consigo a la camarilla administrativa-burocrática.

Los dos hechos cambiarán totalmente el destino republicano. La militarización, cuyo pretendido objetivo era poder plantar cara debidamente al ejercito franquista, buscará el restablecimiento del poder republicano en las batallas, ordenando para ello la disolución de milicias y columnas y su paso a brigadas del ejército, con líderes y jerarquía militar. Esto crearía un profundo debate entre las filas anarquistas, entre otras cosas porque tienen armas de muy mala calidad y la única forma de obtener más y recibir compensación por estar en el frente pasará a ser militarizándose. Todas irán militarizándose, siendo la Columna de Hierro la última en hacerlo, no sin agrias discusiones, pasando a ser la 83 Brigada Mixta allá por Abril de 1937. A medida que avanza la guerra verán como el nuevo Gobierno de Negrín, ya casi copado por los comunistas estalinistas, llena el ejército de mandos comunistas reaccionarios, que buscan la disolución y mezcla en otras brigadas de la pocas brigadas anarquistas que quedan, con objetivo de quitarles el peso que aún tenían.

Y la entrada del gobierno republicano en Valencia, y especialmente la particiàción gubernamental de dirigentes de CNT-FAI fomentarán debates tan profundos como agrios, pues se deja la revolución social a un lado en nombre de la victoria en la guerra.

En esa , Pellicer y la antigua Columna vivirán momentos muy dolorosos e intentarán difundir las ideas anarquistas revolucionarias, hasta ver que la revolución primero, y la guerra después, se han perdido. En ese tiempo tanto José como su hermano Pedro Pellicer conocerán largas estancias en prisiones republicanas y checas estalinistas.

En esos trágicos últimos días, donde muchos huyen a la desesperada y otros se suicidan por el temor a la entrada fascista, José se quedará para buscar a sus hermanos Pedro y Vicente intentando en vano huir después. Son detenidos y un Tribunal Militar Franquista condenará a muerte a José y a Pedro, y a doce años de trabajos forzados a Vicente (al que no le aplican la pena máxima por ser menor de edad durante la guerra).

Los hermanos Pellicer recibirán la extraña visita, al igual que el ex ministro anarquista Joan Peiró con el que se cruzan en la cárcel, de un emisario de Franco, quien les ofrece la conmutación de la pena a cambio de dirigir las divisiones que Franco quería crear para expandir las colonias españolas en África. Fieles a su ideología, todos rechazan la oferta y seguidamente serán fusilados.

Libro muy emotivo, puesto que nos hará identificarnos con unas personas que la época quiso convertirlos en héroes, tanto cuando estuvieron en plena efervescencia de la revolución victoriosa, como cuando recibieron los palos del lado “antifascista” y “anarquista”, así como su integridad hasta el último aliento, donde José fue el único del grupo de fusilados que se mantuvo en pie y al que el hombre que le dio el tiro de gracia mandó despedir como a un hombre. Lectura realmente recomendable.

 


[Texto en Euskera]

Miquel Amoros idazle ezin emankorra dugu. Bere militantzia anarkistaren ikaspegietatik hartutako lezioei so, gai ugari jorratu ditu bere kabuz zein enkarguz egindako idatzietan, non nabarmendu daitezkeen urbanismoa eta desarrollismoa batetik (hemen Euskal Herrian beranduen ezagutu dutenek AHT Gelditu! Elkarlanak ekoitziriko DVDan ikusi ahal izangu zuten), eta anarkismo iraultzailearen historia bestetik. Hitzaldi asko eman izan ditu ateneo, gaztetxe zein beste gune libertarioetan gai piloa izanik mintzagai, hitzaldi gehienen berri aurkitu ahalko dugu hiru liburutan, Las armas de la critica (Muturreko Burutazioak, 2002), Golpes y contragolpes (Pepitas de Calabaza, 2005) eta Desde abajo y desde afuera (Editorial Brulot, 2007).

Aipagai dugun liburuak paralelismo ugari ditu urte 2003an Virusen bitartez ere argitaratu zuen La revolución traicionada, La verdadera historia de Balius y Los Amigos de Durruti liburuarekin, orduko hartan 1936ko altxamendu faxistak pizturiko erantzunetik sorturiko Iraultza Sozialaren egoera ezagunenetako bat aurkezten baitzuen, Bartzelonakoa alegia, baina beste ikuspegi batetik, non Jaime Balius eta parte hartzen zuen Los Amigos de Durruti talde anarkistaren historia eta garapena azalduz, zeinak etengabeko eztabaida ideologikotan zeuden CNT eta FAIko buruzagi burokratekin, lehenek Uztailaren 19an sorturiko egoera iraultzailearen defentsa eta garapena aldarrikatzen zuten, eta bigarrenek, botere politikoa ezagutu zutenean, haren parte izan eta lehenik Guda egitea eskatuko zuten, Iraultza Soziala garaipenaren ondoko egunetara eramanez.

Amorosen liburu berriak Iraultza Sozialaren beste aurpegi bat erakusten digu: Valentzia eta bertako eskualdetik, Teruelgo atarira eramaten duen eremura. Horretarako garai hartako pertsona oso garrantzitsu baten historia aztertzen du, zeinak errespetu handia sortzen zuen bai jarraitzaileen zein arerioen artean (komunistak zein faxistak, berdin zuen), Jose Pellicer, Burdinezko Zutabearen (Columna de Hierro) sortzaile eta buruetako bat. Esan beharra dago Burdinezko Zutabearen historia beste hainbat obratan aztertua izan dela, garrantzitsuenetako bat berriki zendutako Abel Pazen Cronica de la Columna de Hierro izan daitekeelarik (Virus, 2001), baina obra hauetan gertatu izan da edo Zutabearen inguruko mito guztiak (onak zein txarrak) handietsi diren, edota Abel Pazen obran bezala, Zutabeak CNT-FAIrekin izandako liskarrak txikitzen diren.

Horrela, liburuak Pellicerren bizitza azaltzen digu hasieratik, laster batean heltzen bada ere Errepublika garaira eta handik heltzen garen liburuaren mamira, Burdinezko Zutabea.

Uztaila amaiera eta abuztu hasiera artea, beste hiri batzuetan ez bezala, zertxobait gehiago kostatu zitzaien anarkista zein errepublikarrei hiria kontrolatu eta elementu faxistak desagerraraztea. Baina behin lortuta anarkistak ezin kabiturik daude beren arrakastan, lantegiak eta bereziki lur eremuak kolektibizatzen dira (jabeak kanporatzen dira langile zein nekazariek hartuz erabateko kontrola). Iraultza soziala hedatu eta faxistek irabazitako lur eremuak berreskuratzeko ahaleginetan, valentziar anarkistek miliziak osatzen dituzte Teruelera faxistei kentzeko asmoz. Data horietan sortzen da Burdinezko Zutabea. Teruelgo bidean aurkitzen dituzten herri guztietan komunismo libertarioa aldarrikatu eta nekazal lurrak kolektibizatzen dituzte, herrien eta kolektibitateen kudeaketa biztanleen esku uzten dutelarik. Dauzkaten gabezi piloen arren (Valentziatik ia armarik gabe ateratzen dira, lortzen dituztenak, edo oso zaharrak dira, edo bidean aurkitu dituzte Guardia Zibil zein poliziei kendutakoak dira), Escandongo portura heltzen diren arte, Terueletik bost kilometro ingurura.

Uda han igarotzen dute borrokan edo beren lerroak defendatzen baina laster erretagoardian, Valentzian, gertatzen ari denaz kezkatzen hasiko dira. Han utzitako egoera iraultzailea atzeraka doa eta batailoi batzuk bidaltzen dituzte armen bila eta une iraultzailea mantentzera. Horrela ez dute zalantzarik bitxi-denda zein bankuetatik bisitak egitera, edo epaitegietara joatera bertako fitxategiak suntsitzera (fitxa polizialak, jabetza izkribuak, eta abar) eta Udaletxean asmo berdinekin azaltzera. Gertakari hauek izutzen dituzte errepublikar burges zein gorakada nabaria sumatzen ari diren komunistek.

Mehatxu eta promesa faltsuen artean, Escandoneko Gainera itzul daitezen lortzen dute eta une horietan sortzen da gudan gakoa izango den gertakari bat, miliziak militarizatzearen dekretua, Herri Ejerzitoa sortzeko asmoz. Gainera, 1936 azaroan, Madrileko borroken presioa jasan ezinik, Errepublikar Gobernuak (lau ministro anarkistekin) Valentziara ihes egiten du, bertara joanik ere erakunde ezberdinetako funtzionario zein burokratek.

Bi gertakariek errepublikar aldeko zoria aldatuko dute. Militarizazioak, gudaroste frankistei balizko aurrez arrea egiteko aitzakia hartuta, bilatuko duena da borroken kontrola botere errepublikarrera igarotzea, hartarako milizia eta zutabeen desagertzea eskatzen duelarik brigadak sortzeko, agintari militarrekin. Horrek eztabaida piloa sortuko ditu anarkisten lerroen baitan, izan ere kalitate txarreko armak baitituzte eta eskuratzeko uzten dieten modu bakarra militarizatzea da. Pixkana guztiak militarizatzen joango dira, azkena Burdinezko Zutabea izanik, zeinak ez duen erabakia hartu eta 83 Brigada Mistoan bihurtzen 1937ko Apirila arte (militarizatzen den azken Zutabea izango da). Guda igaro ahala ikusiko dute nola, dagoeneko Negrinek zuzenduriko gobernu sasi komunistak gidatua, dagoeneko indar handia duen Alderdi Komunistak ahalegin guztiak egingo dituen beren buru estalinistak edonon jarri eta brigada anarkistak desegin edo nahasten beste batzuekin, hauen pisua deusezteko.

Eta Errepublikar gobernuaren sarrera Valentzian, eta are gehiago CNT-FAIko buruek gobernuetan parte hartzeko nahiak eztabaida sakon zein mingarriak sortuko ditu lerro anarkistetan, iraultza sozialaren aztarnak alboratu, erreprimitu egiten baitira guda irabaztearen izenean.

Egoera horretan, Pellicer eta Zutabe ohiak une gogorrak biziko dituzte eta ideologi anarkista eta iraultzailea bultzatzen ahaleginduko dira, iraultza guztiz suntsitua eta guda galtzear direla ikusi arte. Tartean Jose eta Pedro Pellicer anaiak atxilotuak izan dira eta denbora luzea iragan dute errepeblikar espetxe edo ziega estalinistetan.

Azken une latz horietan, non askok ihes egiten ahalegindu eta beste askok beren buruaz beste egiten duten, Pellicerrek ez du ihes egiten bere anai Pedro eta Vicenteren bila baitago haiekin ihes egiteko. Baina ez dute lortuko eta atxilotuak dira. Epaitegi Militar Frankistek epaituak, Jose eta Pedro heriotzera zigortuak izango dira eta Vicente anai gaztea hamabi urte lan behartuak egitera (ez diote zigor gogorragorik jartzen guda garaian adingabekoa zelako).

Pellicer anaiek, gartzelan gurutzatzen diren Joan Peiró ministro anarkista ohiak bezala, bisita bitxi bat jasotzen dute. Francoren mezulari batek bisitatzen ditu, esanez bizia barkatuko dietela trukean Afrikan espainiar koloniak zabaltzeko ahaleginetan sortuko liratekeen gudarosteen buru jarriko balira. Euren ideologiari eutsiz, guztiek ezetz esango dute eta fusilatuak izango dira.

Liburu hunkigarria, historiak heroi bihurtuko zituen pertsona batzuekin identifikatuko baikara, bai iraultza soziala bultzatu eta defendatzeko une ezin hobean direnean, bai “alde antifaxistetik” zein “anarkistetik” jasotako kolpe guztiak jasotzen dituztenean, nola Joseren azken arnaskadan, fusilatua izan zenean zutik geratu zen bakarra izan baitzen eta azkeneko tiroa jaso ondoren bere borreroek benetako gizon bezala agurtu ondoren. Irakurketa benetan gomendagarria.


José Pellicer. El anarquista íntegro

16/07/2009 08:54:51

subscríbete