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Jesús lizano, demiurgo de la inocencia y visionario de la acracia y lo natural

 

Virus editorial acaba de publicar El ingenioso libertario Lizanote de la Acracia o la conquista de la inocencia que reúne algunos de los poemas más singulares de su obra Lizania (aventura poética), editada por Lumen, a la espera de la aparición de los últimos poemas y pensamientos en Lizania (aventura libertaria) que va a publicar la Fundación Anselmo Lorenzo (FAL).

Por Txema Bofill

¿Cómo es tu poesia? ¿es autobiográfica?

Mi poesía es un mensaje. El autor sólo es un intermediario. La poesía, todo lo que ella implica, está en lo natural. Su obra no es para él sino para los demás. Es más: la obra no nace hasta que llega a los demás. De ahí lo grave que es que la cultura, todo lo implicado en ella, esté en manos del poder.

¿Que relación tiene este «ingenioso libertario» con el Quijote?

En sus tiempos el anarquismo estaba muy lejos de aparecer. El anarquismo es la denuncia de todo poder, de la estructura dominantes-dominados que aún nos determina. En el año 1850 apareció el primer manifiesto anarquista que lo decía muy claro: «Hay que acabar con todo poder, con la política, que es la lucha por el poder, acabar con esta estructura que hace que unos pocos nos gobiernen, nos mentalicen, nos manipulen y si conviene, nos sacrifiquen» (lo que yo llamo la Pancracia). Es necesario que nos organicemos, pero no que unos pocos nos organicen.

¿Cómo se realiza la conquista de la inocencia?

No es que hayamos de conquistar la inocencia, sino que es la inocencia la que tiene que poder conquistarnos. La inocencia, es decir, lo natural. Lo natural es inocente. Los seres humanos estamos sumidos en lo que yo llamo el pozo político, muy lejos de lo natural y es lo natural lo que nos hace humanos, lo que permite que nuestra especie alcance una plenitud.

Entones ¿Cómo nos conquista la inocencia?

A medida que nos acercamos a lo natural, lo natural nos va comunicando su inocencia y va solucionando la descoordinación que nos vive entre lo natural, lo social y lo individual hasta el punto que vivimos como si fuéramos un fragmento de lo social, desde el pozo político en que seguimos con un sin fin de ideas por encima de nuestras vidas olvidando o ignorando que somos mamíferos, un fragmento de lo natural como todo lo existente.

¿Y cómo se sale del pozo político?

Vivimos mentalizados, desviados de lo natural. Los dominantes, desde los políticos a los religiosos, impiden que nuestra mente viva libremente, cumpla su función de relacionarse con lo natural. Vivimos desviados de lo natural (sólo nos faltaba la “idea” de lo sobrenatural…). Y esa es la libertad necesaria para salir del pozo político. La idea libertaria es lo que nos conduce a ello.

¿Cómo llegaste al anarquismo?

En mi vivir, en esta aventura que me vive, se han fusionado lo poético y lo libertario y así ha surgido mi visión de la Acracia, evolucionando del cristianismo heredado al existencialismo y de ahí al comunismo político hasta llegar al humanismo libertario. El primer verso de mi primer libro (1950) es: «He descubierto tierra». Con el tiempo aquella tierra se ha identificado como la Acracia, el humanismo libertario fusionado con el sentido contemplativo que siempre me acompaña

¿Crees que se llegará a esta sociedad sin dominantes y dominados?

La pregunta es: ¿crees posible el que nos organicemos construyendo una sociedad asamblearia, compuesta de asambleas humanas, no religiosas o políticas, y coordinadas a partir del pensamiento libertario?

Puede, pero no creo en el futuro, tampoco en en futura acracia...

...En efecto. Habrá que ver cómo evolucionamos, si seguimos hacía la autodestrucción o hacía una sociedad asamblearia. Ahora saldrá uno de mis últimos libros Vsión de la acracia en el que trato de lo que debería suceder para cambiar la estructura y cómo debería comenzar.

¿Cómo ves entonces el futuro de la Acracia?

Se sostiene en la fe en lo humano, ya que los seres humanos no sólo tenemos una gran capacidad de planificación y ejecución, bases del dominio, sino que además somos sensibles, creativos y conscientes. Claro que se ve difícil, puesto que la nuestra es una especie enferma, pero de esto se trata, de sanar nuestras mentes. En Lizania, a parte de otros escritos hay un capítulo llamado «La salvación de la mente o el fin del mundo real político». Por eso llamo al anarquismo el comunismo poético, lejos del religioso, que nos divide en buenos y malos, y del político, en amigos y enemigos, porque formamos una misma especie, porque realmente todos somos compañeros con los mismos problemas esenciales. Por más numeradores distintos y enfrentados, de ahí nuestra gran complejidad tenemos un denominador común, formar una misma especie, que la actual estructura nos impide ver. Y de ahí la «ayuda mutua» libertaria. «Mi patria es el mundo, mi familia la humanidad» es uno de los máximos ideales libertarios Hay, como ves, mucho que pensar, mucho que desmitificar, mucho que coordinar, mucho que cambiar para llegar a ver a lo poético como algo esencial, no como un simple adorno y a lo libertario como un humanismo, no como otra idea política más.

Texto y entrevista publicados en el periódico de CGT Catalunya, enero 2010

 

Versión de la entrevista en catalán

 

  Lizanote de la Acracia o la conquista de la inocencia

25/01/2010 16:19:19