noticia

Un libro sobre el pasado útil para el presente

Por Frank Mintz

Desde hace varios años los autores recogían material y el resultado es una obra muy completa (1), modesta, directa y sin anteojeras, porque es inseparable de toda la historia del movimiento anarcosindicalista desde los 1930 hasta fines del franquismo (2) y porque los autores se oponen a las tendencias gubernamentalistas y burocratizadas.

También es una excelente descripción introduciendo datos personales con eficacia y sin exceso.

Debo confesar que mi enfoque es muy particular puesto que yo estaba vinculado con Liberto Sarrau, creador del MPR (Movimiento Popular de Resistencia3). Pero me llevaba bien con los dos autores y no pocos miembros de las JJ LL, amistades que siguen hasta hoy día. No recuerdo mucho nuestras charlas y críticas mutuas (“Tú con Liberto…”, “Vosotros con Octavio…”), pero coincidíamos en el rechazo de líderes máximos y de insuficiencias respectivas.

Me parece importante empezar por las conclusiones de los autores, pero antes debo puntualizar dos aspectos del contexto.

El primero es la existencia de las mismas JJ LL porque como lo reconoce Salvador Gurucharri [tenía] una mente joven (yo tendría entonces 21 años), que hasta entonces se estaba inclinando más hacia el entorno lógicamente predominante del mundo anglosajón (p. 45). O sea el problema de cada exilio (económico o/y directamente político) es la transmisión de la cultura familiar, e ideológica en el caso de la CNT-FAI, a los hijos. Y la gran mayoría de los hispano franceses de familias cenetistas de la edad de los dos autores se insertaron en la sociedad francesa, yo diría que el 85% y un 15% siguió una militancia no forzosamente libertaria, y cuando lo fue se dio más en el movimiento francés. La consecuencia, consciente o no, fue que al impulsar la lucha antifranquista se recomponían las raíces desde los mismos jóvenes, como reconocimiento de la lucha truncada de los padres y como minoría que retomaba la antorcha de la lucha. Descarto de las JJ LL militantes como Calma, Boticario, etc., que tenían más de 40-45 años.

El otro factor que aparece repetidas veces en el libro es la guerra del imperialismo francés en Argelia (4) en el sentido de la militancia clandestina pro-argelina de varios compañeros franceses, que apoyaron la lucha antifranquista de las JJ LL y de la paradoja de que muchos integrantes de la ultraderecha francesa de Argelia se refugiaron en la España deFranco. Y, también, existía en todas las mentes de izquierda el rechazo5 del terrorismo tanto de los argelinos como de la ultra derecha francesa para crear el terror e incentivar el odio intercomunitario. Pero los atentados contra símbolos o verdugos se aceptaban como lógicos. Salvador y Tomás se basan en los dos primeros documentos de 1961 en anexos que dan ciertas claves. El primero evoca un organismo centralizado de arriba abajo con seis sectores que suponen una infraestructura de unas cien personas. El segundo alude a actividades propagandísticas y proselitistas. Pero no aparecen las metas concretas y los límites asignados. Por supuesto, indirectamente había una serie de evidencias como no provocar muertes de inocentes, ni atacar puntos de menor importancia del sistema franquista. Otro aspecto que ambos autores dejaron de lado, y que las biografías de Sabaté y Facerías de Antonio Téllez atestiguan, es la porosidad, la transparencia (para las policías francesa y franquista) del exilio libertario de Toulouse y de la dirigencia CNT-FAI en la misma ciudad.

Desde el inicio creo que confiar en la CNT-FAI era una falta de seriedad. La justificación podía ser recibir una ayuda económica para montar la infraestructura clandestina. Pero el verticalismo interiorizado de la cúpula cenetista no podía cambiar de la noche a la mañana. Las expropiaciones eran el canal natural de financiación. Por supuesto, es un enfoque teórico y reconozco que dentro de la parquedad de los medios y dadas las circunstancias, las JJ LL tuvieron resultados muy apreciables (6).

Un aspecto muy importante fue retomar la sed de solidaridad internacionalista que existía en Francia, Gran Bretaña e Italia.

Otro aspecto fue que en la práctica no funcionó el aparato clandestino como se lo tenía diseñado. Hubo acciones espontáneas de solidaridad con gran éxito (sobre todo en Italia), desconocimiento de parte de la cúpula de la situación en un punto dado (varios grupos en Madrid en agosto de 1963). Además, una propuesta libertaria de aparato clandestino sólo apareció en 1969 (p. 251). Y segundo aspecto, si las guerrillas autoritarias se distinguen por su disciplina hasta el absurdo (primero fusilar a compañeros supuestamente débiles o traidores y debatir luego si así eran (7) y su descubrimiento de descentralizar (para evitar que el conjunto se derrumbe) (8), en la lucha antifranquista libertaria, la asimilación de que un integrante de un grupo pudiera ser un traidor fue lentísima (9). Coincido con los autores cuando escriben De hecho, entendemos que fue un acierto asumir, aunque fuese en solitario, la línea que el resto del MLE [Movimiento Libertario Español] había clausurado. No obstante, al mismo tiempo, estamos convencidos de que la FIJL se dejó se encerrar en la rutina de la propia acción, no supo proceder a tiempo a la necesaria reconsideración de las condiciones en las que se llevaba a cabo esa línea, ni supo arbitrar una seria valoración de las alternativas posibles, ni acertó, por fin, a conectardespués del 68 con las nuevas sensibilidades libertarias que se iban despertando en la juventud española, o para entroncar con nuevos sectores dentro del movimiento obrero, pese al esfuerzo realizado en ese sentido a través de la revista Presencia, Tribuna Libertaria (p.272).

Muy severos son Salvador y Tomás con su propia organización, pero tuvo un aspecto sumamente positivo de vacuna anti verticalismo cenetista tanto a nivel personal como a nivel colectivo. Se fue fragmentando el inmovilismo de Germinal Esgleas y Federica Montseny. Nacieron corrientes críticas marcadamente libertarias, que entraban sin quererlo en el post mayo de 68, y con impacto en la España franquista (Frente Libertario, la editorial La Hormiga, los libros y los folletos, -con Tomás y Salvador-) como continuación del camino de Presencia. El primer libro de la primera editorial ácrata en la Península, Campo Abierto de Madrid, republicó Enseñanzas de la Revolución Española que sacamos en París. Una excelente preparación para no caer en las lucubraciones aportadas por el exilio oficial cenetista.

¿Qué lucubraciones? Usar y abusar de reglas supuestamente organizativas para imponer disciplina y desautorizar individuos, grupos y sindicatos (p. 20). Inventar sindicatos fantasmas con derecho de voto10 (p. 178). La ridiculez de la CNT y de la FACB (11) permitió a Stuart Christie otorgar, a cualquier persona rechazada para participar en el Congreso de Carrara en 1969, la credencial de “delegados británicos en el exilio” (p. 205) Espectacular es la meticulosa y la sinceridad de la reconstitución de los eventos de 1962 y agosto de 1963, si bien en este último caso quedan bastantes incógnitas. También es llamativa la triple organización clandestina: una parte de la cúpula con gentes inexistentes o puras rémoras burocráticas, otra parte con gente que no se dedicaba a tiempo completo a los asuntos y bastantes grupos que actuaban de espontáneos y eran por tanto casi imposibles de identificar para las policías franquistas y otras (p 275).

Un libro aparentemente sobre el pasado pero útil de leer para el presente.

 

Notas

1 Con todo el aparato académico necesario lista de siglas, bibliografía, cronología, índice onomástico (que casi siempre olvidan los editores), anexos de documentos.
2 De paso dan indicaciones certeras y sintéticas sobre los movimientos anarquistas belgas, británicos, franceses e italianos.
3 El MPR tuvo una duración cortísima por las mismas cualidades de su creador (excesiva prudencia, hipercriticismo e imposibilidad de respetar sus propias citas, consecuencia de diez años en cárceles franquistas). Rompimos en 1964 porque yo no veía más posibilidades de insureccionismo en España lo que él tachó de reformismo y aburguesamiento.
4 Nota p. 34 nota, nota p. 41, pp. 74-75 controles de transporte rigurosos en Francia, militantes franceses pro argelinos p. 88 y ss., pp. 118-119.
5 No se escribió por la estúpida tendencia a no reconocer los errores propios para no favorecer a la derecha, obsesión contagiosa del PC (que efectivamente tenía mucho que ocultar).
6 Porque se sentían las JJ LL, como lo puse, minoritarias y con un deber que cumplir; pero desde la fría lógica de la clandestinidad eficaz, no era una base sensata.
7 Ver el problema y sus flecos en la revista argentina Lucha Armada.
8 Para Argentina, las denuncias del foquismo tanto entre montoneros como entre miembros del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo), ver Lucha Armada.
9 Siete años para que Octavio Alberola admitiera que el compañero Inocencio Martínez era un confidente, ver p. 239 julio de 1967 y p. 293 mayo de 1974. Tampoco fue mucho más rápida la comprobación de que Melis era un agente franquista y su ejecución fue también recuerdo de charlas con Liberto Sarrau. Ver el caso de “Fernando”, p. 51.
10 Táctica de Marx y Engels contra los bakuninistas en 1872 para el Congreso de La Hayas, que retomaba la CNT verticalista.
11 Federación Anarco Comunista Búlgara liderada por Gueorgui balkanski (Jadzhía) que era una copia a pequeña escala de CNT; entre 1948 y el 9 de noviembre de 1989 (seudo cambio de poder en Bulgaria), la FACB no intentó ninguna acción contra la dictadura del PC. La única acción que hubo fue de un grupo de tres compañeros excluidos que fingieron trabajar para la CIA, que les dio entrenamiento de paracaidistas y les dejó cerca de pueblos con militancia anarquistas. Lanzaron una serie de propaganda anarquista y les atacó el ejército. Dos murieron combatiendo y dos pudieron fugarse (una compañera se sumó al grupo) con ayuda de libertarios en Bulgaria y llegar a Francia.

 

Reseña publicada en la web de la Fondation Pierre Besnard, septiembre de 2010

 

 

  Insurgencia libertaria

22/09/2010 10:48:38

subscríbete