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Jesús M. Castillo: «Nos encontramos inmersos en una crisis ecológica global»

Por Toni Cuesta

Jesús M. Castillo acaba de publicar, con Virus editorial, Migraciones ambientales. Toni Cuesta charló con él. En 2050, la cifra de migrantes por causas climáticas podría llegar a los 700 millones de personas.

- En realidad, ¿qué es un «migrante ambiental»? ¿Cómo lo defines tú?
-Un «migrante ambiental» es, de forma general, toda persona que abandona su territorio de residencia habitual debido principalmente o de forma muy importante a impactos ambientales, ya sean graduales o repentinos, y ya se mueva dentro de un mismo Estado o atraviese fronteras internacionales. Normalmente, personas invisibles para nuestras sociedades occidentales aunque procesos catastróficos como el impacto del Huracán Katrina en Nueva Orleáns o la catástrofe nuclear de Fukushima los traigan por unos días a las portadas de los grandes medios de comunicación.

-¿Cuántos son los "migrantes ambientales" hoy en día en el planeta?
-No es fácil contestar a esta pregunta por la escasez de estudios serios a este respecto y la dificultad de identificar las causas últimas de las migraciones; pues suelen ser varias estrechamente relacionadas. Integrando las cifras de diferentes estudios podemos estimar que actualmente hay entre 25 y 50 millones de migrantes ambientales, en 2020 podrían llegar a 100 millones y en 2050 serían entre 150 y 700 millones. Estas cifras equivaldrían a una progresión geométrica del número de migrantes ambientales, dando una idea de la gravedad de este problema internacional en los próximos años.

-¿Por qué no tienen la consideración jurídica que un refugiado político?
-La degradación ambiental aumenta aceleradamente y con ella los migrantes ambientales que intentar escapar. El dar a estas personas consideración de refugiados obligaría a los países enriquecidos a acoger a los migrantes ambientales que provienen, especialmente, de los países empobrecidos a donde los primeros están exportando parte de su huella ecológica.

NO SON LEYENDAS

-¿Los problemas ambientales se están disparando o es una leyenda urbana?
-Nada de leyenda. Nos encontramos inmersos en una Crisis Ecológica Global de dimensiones dantescas que no hace más que crecer y con ella los refugiados ambientales. El cambio climático es su ejemplo paradigmático, pero hay otras muchas problemáticas socio-ambientales como la contaminación de los océanos, la erosión de los suelos, la destrucción de la biodiversidad, la sobreexplotación pesquera, la deforestación, la desertización, etc.

-¿Cuáles son las zonas del planeta más castigadas?
-La Crisis Ambiental Global afecta a todo el planeta, precisamente por su carácter global. Sin embargo, se concentra especialmente en los países empobrecidos donde los enriquecidos exportan gran parte de sus impactos. Por si esto fuera poco, es en los países empobrecidos donde la población está más desprotegida y, por lo tanto, de donde parten la mayoría de los migrantes ambientales. En contra de lo que pudiéramos pensar, en su mayor parte los migrantes ambientales se mueven dentro sin atravesar fronteras internacionales o de países «de Sur a Sur»; son muy pocos los que llegan a los países enriquecidos.

ECO-NOMÍA Y ECONOMÍA

-¿Sin una verdadera eco-nomía es imposible detener el problema?
-La mayor parte de los migrantes ambientales huyen de la miseria y la guerra, y los impactos ambientales relacionados con éstas. Si eres pobre y no cuentas con un sistema de riego moderno, una sequía que de otra manera no te afectaría… puede obligarte a abandonar tus tierras. El sistema de producción capitalista que degrada el medio ambiente a marchas forzadas a la vez que concentra las riquezas en unas pocas manos, especialmente en tiempos de crisis económica como el actual, está en la raíz del crecimiento de los migrantes ambientales.

-¿Qué problemas asociados llevan las migraciones ambientales?
-En primer lugar, las migraciones ambientales forzosas conllevan un enorme sufrimiento para las personas obligadas a abandonar sus territorios y los de sus antepasados. Personas expuestas a procesos de aculturización, desarraigo, violencia, etc. Además, el abandono de las zonas rurales conlleva habitualmente su degradación, pues los ecosistemas estaban en equilibrio con la presencia del ser humano durante siglos o, incluso, milenios. A esto hay que sumar los problemas sociales y ambientales en las zonas de acogida de los migrantes.

CAMPOS DE REFUGIADOS

-¿Los campos de refugiados también causan mucha degradación ambiental…?
-Los movimientos masivos de población y su concentración pueden producir impactos ambientales importantes. Altas densidades de habitantes en condiciones precarias como las de los campos de refugiados pueden impactar en el entorno contaminando suelos y aguas, deforestando y causando problemas de escasez de alimentos. Además, cuando los inmigrantes reciben derechos de explotación de tierras, es importante que éstos vean sus nuevas tierras de un modo que les lleve a conservarlas…

-Un caso de deforestación y migraciones ambientales...
-El 80% de las tierras del Estado de Tabasco (Méjico) se vieron afectadas por inundaciones a finales de 2007 debido a la combinación de lluvias torrenciales, explotaciones petroleras sin control que provocan una fuerte deforestación y un mantenimiento deficiente de las infraestructuras hidráulicas. Estas inundaciones afectaron directamente a más de 1 millón de personas, muchas de las cuales tuvieron que abandonar sus hogares temporalmente.

-En el futuro, ¿podría darse la circunstancia de que las migraciones ambientales vayan de los países enriquecidos a los países empobrecidos?
 -En un principio la respuesta a esta pregunta sería negativa, pues los países enriquecidos están más preparados para hacerle frente a la degradación ambiental que los empobrecidos. Sin embargo, hay que  mirar ahora hacia Japón donde, al menos, cientos de kilómetros cuadrados están contaminados con radioactividad que durará siglos… nos abre los ojos a un futuro muy negro desde el punto de vista ambiental donde puede pasar de todo si no lo evitamos. Sólo podemos evitarlo desde abajo, organizándonos por «Otro Mundo Posible», para gestionar los recursos naturales democráticamente.
 

Entrevista publicada en The Ecologist n.º 46, julio-agosto-septiembre de 2011

 

Migraciones ambientales

22/08/2011 12:09:30

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