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Creernos nuestras propias herramientas

Por Manuel Tabernas

Tiene este libro una primera parte destinada a aclarar términos y concretar qué significa el concepto de noviolencia. Parte extensa pero precisa y útil. Lo exhaustivo de esta introducción se justifica en la necesidad de evitar confundir posturas revolucionaras con acciones noviolentas reformistas. Y en dejar bien claro que, como dice un activista y teórico sobre la noviolencia como Gene Sharp, la acción noviolenta no es pasiva, no es inacción, es acción que no es violenta. En esta primera parte diferencia también, claramente, a los que usan las herramientas de la noviolencia sólo porque son útiles y efectivas (a los que el autor llama pragmáticos) frente a los “éticos”, que consideran inaceptable la violencia en cualquiera de sus formas y que, de hecho, la consideran un medio reaccionario.

La segunda parte es una clara exposición histórica –se podría decir que genealógica– que cuenta cómo han evolucionado las ideas sobre noviolencia desde los aportes teóricos que se hacen desde posiciones tan diversas como la revolución francesa y estadounidense, los postulados anarquistas, marxistas, sufragistas, los activistas por los derechos civiles, académicos, feministas, queer... y un larguísimo etcétera. También desgrana los enlaces e influencias entre las diferentes luchas noviolentas a lo largo de la historia y en infinidad de lugares del planeta.

No es un manual de uso, pero describe las herramientas de que se van dotando las diferentes luchas para defenderse y cambiar las cosas: boicots, huelgas, cartismo, manifestaciones, creación de instituciones alternativas, resistencia pasiva, etc. Herramientas todas ellas que funcionan, que son útiles.

En paralelo a la evolución del concepto de noviolencia va el de Estado. Para que el poder se dé debe haber consentimiento del dominado y esto es fundamental para desarrollar la idea de la negación de este consentimiento. Si mandan es porque tú obedeces. Si no obedeces y te organizas... se puede transformar la sociedad.

La noviolencia es un fenómeno universal en todas las culturas y épocas. La hubo en los países ocupados por los nazis, en muchos lugares con dictaduras y bajo imperios. Hoy en día, con los escraches, la oposición a los desalojos, sigue habiendo resistencia noviolenta.

El tono general del libro es comedido y poco triunfalista. Habla de éxitos y de fracasos. Cita a personajes pero huye del personalismo. Las peleas, las campañas, las hace el pueblo, con o sin líderes. Pero también las sufre y, para bien o para mal, las suele pagar muy caras.

Muy loable también es que no mitifica a los personajes que cita y, más allá de los bien conocidos como Gandhi, Tolstoi, Martin Luther King Jr., habla de otros desconocidos pero muy importantes para el pacifismo musulmán, como Abdul Gaffar Khan. Se comentan los aportes de cada uno, pero también sus defectos y contradicciones: el nacionalismo de algunas sufragistas, la posición de Gandhi durante las guerras mundiales, la división del anarquismo ante la Gran Guerra, etcétera.

La lectura del libro muestra muchas campañas de resistencia noviolenta, no colaboración, obstruccionismo y resistencia injustamente olvidadas. Se deben conocer y saber qué funcionó, qué falló y qué podría funcionar ahora. Ése es uno de los logros de este libro.

 

Reseña publicada en Diagonal n.º 219, el 27/03/2014

 

 

  Teoría e historia de la revolución noviolenta

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