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Un trabajo sobre las cárceles de la transición, más allá de lo académico

Por Argelaga

La cárcel y el campo de influencia del derecho penal, que señalan a quien no ofrece «seguridad cognitiva» para el sistema tecnológico de dominación y explotación, abocándolo a la destrucción, son uno de los frentes donde más evidente se muestra la injusticia, la explotación y la opresión ejercidas por el sistema dominante
sobre la población. Sin embargo, allí no es necesario tomar tantas medidas preventivas como en otros campos (Ley de Seguridad Ciudadana, reforma del Código Penal, Ley de Seguridad Privada, etc.) porque éstas ya han sido tomadas. Después de la violencia policial directa, la cárcel es el terreno más avanzado en el despliegue
de los mecanismos de dominación social, donde se produce con más intensidad el choque entre los oprimidos y la dominación. Por eso, como describe claramente este libro editado por Virus, la administración penitenciaria ha estado a la cabeza de ese movimiento general de endurecimiento del control, del castigo, y, en general, de la violencia directa del Estado y del mercado a cuya penúltima vuelta de tuerca asistimos ahora. Cárceles en llamas, primer libro de César Lorenzo, es el resultado del trabajo al que ha dedicado apasionadamente durante varios años todas sus energías y a través del cual ha hecho su aprendizaje como historiador. Aunque se ha movido sobre todo en la universidad, produciendo sobre el mismo tema una tesina de licenciatura, varios artículos y una tesis doctoral, ha sabido abrirse también a otros ámbitos, donde se ha encontrado con abogados y antiguos miembros de la copel, militantes de grupos de apoyo, etc., que han aportado, además de sus testimonios e ideas, una parte importante, en cantidad y calidad, de la documentación utilizada.

Trata, de acuerdo con el subtitulo, del «Movimiento de los presos sociales en la Transición» como un episodio de la lucha por la amnistía. De la intervención espontánea y autoorganizada en ella, con la copel (Coordinadora de Presos en Lucha) en un papel destacado, de los autodenominados presos sociales, exigiendo salir también a la calle, con el principal argumento de que su situación, tan injusta como la de los presos políticos, era también
producto del franquismo. El movimiento se extendió desde la cárcel de Carabanchel al resto de las cárceles del Estado español, de decreto de indulto en decreto de amnistía, hasta la Ley de Punto Final de octubre del 77, cambiando después su reivindicación principal de amnistía por la del indulto general, hasta que la Constitución del 78, al prohibir explícitamente este tipo de medidas, de las fuerzas político-mediáticas que se estaban
repartiendo el pastel de la democratización postfranquista. Con tácticas como los plantes, motines,  autolesiones colectivas, ruptura de juicios, etc.; con una organización asamblearia basada en la esperanza de libertad generalizada entre los presos y con un discurso muy bien articulado le cerró definitivamente el camino, ya considerablemente obstaculizado por la violenta represión, la indiferencia de la mayoría de la población y las astutas maniobras de deslegitimación en sus tablas reivindicativas y otros documentos de batalla, en el que consiguieron, con ayuda de algunos abogados radicales, una verdadera «radiografía crítica» del sistema penal español. Su idea general de la Transición es que ésta no la hicieron desde sus posiciones de poder algunos hombres providenciales animados por una especie de «vocación democrática», sino que surgió del conflicto entre los intereses dominantes a los que aquéllos servían y la presión desde abajo de una serie de «movimientos sociales», que obligaron a los dirigentes con su acción reivindicativa a cambiar lo necesario para que nada cambiara. El movimiento de los presos y la copel habrían cumplido ese papel en el campo penal y penitenciario.

Intenta concebir la acción colectiva de los presos en esos años como un «movimiento social», definiendo con claridad lo que para él significa esta expresión. En un diálogo explícito con sus autores de referencia, historiadores y sociólogos «de la acción social», da cuenta exacta de la construcción y adopción del concepto correspondiente y lo contrasta con los hechos establecidos en su relato historiográfico, donde analiza e  interpreta exhaustivamente documentos y testimonios, con una argumentación clara y transparente por la que reconstruye ante nuestros ojos el curso de los acontecimientos, describiendo al mismo tiempo los factores que contribuyeron a darles forma. Por un lado, la lucha de los presos, sus esfuerzos de reflexión, organización, acción y comunicación entre ellos y con el exterior, articulación de sus reivindicaciones, excavación de túneles...

Por el otro, las medidas de «pacificación» puestas en juego por la administración carcelera: represión violenta, astuta negociación, manipulación mediática, legislación, construcción… El concepto de «movimiento social» integra las luchas desde abajo en la democracia, pero para nosotros esa integración es una trampa que responde a la ideología izquierdista de una facción de la partitocracia resultante de la transacción, transmitida al aluvión alternativo, apartado a un lado por el avance de la corriente dominante, mas casi siempre ansioso de reincorporarse a ella.

Nosotros sustentaríamos o estaríamos interesados en construir otra concepción de los sujetos o agentes colectivos. Al optar por el izquierdismo, el autor obvia casi totalmente el movimiento asambleario de los años
sesenta y setenta, basado en la acción directa y el diálogo colectivo, cuya existencia, desarrollo y protagonismo
ha sido silenciada y tergiversada por la historiagrafía aún en mayor medida que el problema carcelario. El asambleario fue un «movimiento» mucho más profundo,de alcance más integral, que cualquiera de los llamados «movimientos sociales», parciales y siempre integrables. Esa es la herencia que merece la pena preservar y prepararse para transmitir y recibir, tanto más allá como más acá de los muros. 

 

Reseña publicada en Argelaga n.º 4, abril de 2014

 

 

  Cárceles en llamas

30/06/2014 16:13:19

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