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El caso Scala. Terrorismo de estado y algo más

 

 

Por Manuel Vicent

Reseña publicada en el n.º 18 de BICEL, boletín de la Fundación Anselmo Lorenzo

En enero de 1978, unos días después del incendio de la Sala de fiestas Scala y de la criminalización del movimiento libertario y de la CNT, decidía afiliarme a la Confederación, tenía 16 años.

Desde el primer momento tuve claro, al igual que los compañeros que estuvimos en los comité de apoyo a los presos del Scala, que todo era un montaje de los cuerpos de seguridad del Estado y del Ministro del Interior Rodolfo Martín Villa para acabar con el resurgimiento de la CNT y el movimiento anarquista.

Dicho esto me ha provocado cierta inquietud y malestar la lectura del libro escrito por Xavier Cañadas. De su lectura extraigo dos conclusiones claras: primera que él y algunos como él no encuentran el momento de seguir cargando contra la CNT y el movimiento anarquista organizado siempre que tienen ocasión y, segunda, que muchos que siempre se las han dado de autónomos para la acción siempre pretenden que los organizados apechuguen con las culpas.

 

"Me parece un libro de memorias necesario

para conocer lo que ocurrió pero también me

parece una obra llena de rencor contra la CNT"

 

Con ello no estoy diciendo, ni diré nunca, que los que pagaron injustamente por una acción terrorista de estado no fueran Xavier y todos los encarcelados por este tema.

Lo que nunca entenderé es que desde el anarquismo se mezcle a los Comités de las organizaciones y a las decisiones que ellos tomen con la postura de las organizaciones y menos aun cuando esto se refiere a momentos históricos en que dentro de la CNT había, como bien dice Xavier, muchísimas organizaciones que luchaban por controlar el sindicato y por desbancar al anarquismo de la misma.

Me parece un libro de memorias necesario para conocer lo que ocurrió, pero también me parece una obra llena de rencor contra la CNT y como miembro de la CNT , de los que actué en los Comités de Apoyo a los compañeros del Scala, me siento ofendido y agraviado por Xavier, cuando uno lee ciertas cosas llega a plantearse ¿mereció la pena dedicar mi tiempo al apoyo a gente que después nos desprestigia? La respuesta debería ser que no, pero como todavía gana en mí lo de la lucha contra la opresión, la tortura, las cárceles, la falta de libertad; como todavía gana en mi pensamiento la solidaridad y el apoyo mutuo, seguiré diciendo que sí mereció la pena aunque después seamos denostados por aquellos a los que apoyamos.

No puedo entender como queriendo defender a los compañeros que formábamos parte de los Comités de Apoyo al Caso Scala se carga contra los Comités de la CNT sin explicar, nunca, que todos esos que formaron parte de esos Comités eran de los que se fueron después de las dos escisiones, me parece paradójico que aquellos que han sido víctimas de los aparatos represivos del Estado y de las maniobras estatales no digan que la CNT fue víctima de lo mismo y no hagan las distinciones oportunas.

Sin tener claro que en la CNT cuando un Comité decide algo, ésa no es la postura de la organización, plantear lo que plantea Cañadas para impregnar a la CNT de lo que no se merece, está hecho desde el desconocimiento de la organización anarcosindicalista, confundiendo su funcionamiento con el de las organizaciones entre las que evolucionó el propio Xavier (marxistas y trotskistas).

Siento que Xavier se viera defraudado por unos cuantos, antianarquistas, de la CNT, y que también siento que no haya sido capaz de deslindar una cosa de otra cuando intenta de¬cir, en más de una ocasión, que el Caso Scala no fue un montaje contra la CNT y el anarquismo organizado. En mi mente aún están las imágenes de televisión española (la única existente en ese momento) con todo el "arsenal incautado" presidido por una bandera con las siglas CNT y diciendo que sus militantes habían sido detenidos en un atentado a la Sala de fiesta Scala donde murieron, además, trabajadores afiliados a la CNT. Si eso no es un montaje contra la CNT y el anarquismo organizado, creo que somos tontos o no nos enteramos. Por supuesto Xavier y los encarcelados fueron las víctimas, pero leyendo su relato empiezo a pensar que los que estuvimos fuera (en la CNT) fuimos víctimas del montaje y ahora lo somos de los rencores de algunos.

Es un libro que se puede leer, que aporta las memorias de uno de los detenidos en toda la operación policial y, como no, sus apreciaciones personales de lo que ocurría alrededor del movimiento libertario.


 

23/01/2009 08:50:47

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